Ser Masón en el siglo XXI

Ser masón en el siglo XXI significa emprender un camino de superación personal y colectiva, en armonía con los valores universales de la Masonería: libertad, humanismo, fraternidad, laicismo y respeto a la dignidad de toda persona. Hoy, en un mundo complejo y globalizado, este camino cobra especial relevancia: nos invita a reflexionar, a actuar y a contribuir a la sociedad con conciencia y responsabilidad.

La Confédération Internationale de Loges Écossaises (C.I.L.É.) ofrece un marco único para esta experiencia. Al unir a Logias de diferentes países y culturas, fomenta la apertura y el diálogo entre ideas, reflexiones y experiencias de nuestras diversas culturas. De este modo, cada Hermano y Hermana puede compartir sus vivencias, enriquecer su visión del mundo y participar en la construcción de una Humanidad más justa y fraterna.

Ser masón en el siglo XXI implica también asumir el reto de transmitir estos valores en un contexto moderno, utilizando herramientas contemporáneas de comunicación, educación y reflexión colectiva. La C.I.L.É. apoya a sus miembros en este camino, permitiéndoles crecer individualmente a la vez que contribuyen al progreso colectivo, la ilustración y la cohesión fraterna de la Orden.

Así pues, pertenecer hoy a la C.I.L.É. significa participar activamente en un proyecto universal, iluminado por la tradición del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, pero resueltamente orientado hacia los retos y aspiraciones del siglo XXI



Los fundamentos de la Confederación Internacional de Logias Escocesas
La Confederación Internacional de Logias Escocesas (C.I.L.É.) nació de la voluntad común de Hermanos
y Hermanas procedentes de distintas Obediencias de Francia y de España, deseosos de reencontrar el
sentido auténtico del camino masónico y de devolver al Orden su dimensión profundamente humana,
fraternal e iniciática.
Con el paso de los años, muchos de nosotros habíamos constatado que ciertas estructuras masónicas
tendían a cerrarse sobre sí mismas, prisioneras de mecanismos burocráticos o de lógicas de poder que
alejaban la práctica masónica de su verdadera esencia: el trabajo simbólico, la búsqueda personal y la
construcción colectiva en un espíritu de libertad y respeto mutuo.
De esta reflexión compartida nació la idea de un nuevo espacio, abierto y responsable, donde la
fraternidad internacional pudiera expresarse sin trabas ni dependencias institucionales excesivas.
Así, la C.I.L.É. se constituyó en 2021, fue declarada oficialmente ante las autoridades nacionales
francesas, y consagrada en Barcelona en marzo de 2022, al término de un trabajo colectivo impregnado de
rigor, serenidad y fidelidad a la tradición masónica escocesa.
Esa consagración marcó el comienzo de una aventura fraternal basada en la convicción de que la
francmasonería, para mantenerse viva, debe conjugar constantemente la fidelidad a sus principios con la
adaptación a las realidades contemporáneas.
La Confederación se apoya en algunas ideas simples y esenciales:
La autonomía de las Logias: cada Taller conserva su libertad de funcionamiento, respetando los
principios generales de la Confederación, que actúa ante todo como un marco de coordinación y
cooperación fraternal.
El trabajo simbólico: el Rito Escocés Antiguo y Aceptado constituye la columna vertebral de
nuestra identidad. Su riqueza filosófica, su profundidad histórica y su alcance universal lo
convierten en el terreno privilegiado para la reflexión y la transmisión.
La fraternidad internacional: la C.I.L.É. vincula Logias de Francia y de España, y está abierta a
toda estructura que comparta el mismo ideal de humanismo, libertad y solidaridad.
Nuestra orientación es laica, humanista y progresista. Se inscribe en una visión de la francmasonería como
escuela de pensamiento crítico, de ética activa y de fraternidad real. Lejos de cualquier forma de dogma,
la C.I.L.É. defiende la libertad absoluta de conciencia y fomenta el diálogo, la reflexión y el compromiso
responsable en la sociedad.
La Confederación no pretende situarse en oposición a otras estructuras masónicas, sino proponer una
manera diferente de vivir y organizar el trabajo masónico: más flexible, más respetuosa de la diversidad
de sensibilidades y más fiel al espíritu de escucha, tolerancia y búsqueda personal que caracteriza al Rito
Escocés Antiguo y Aceptado.
Hoy en día, la C.I.L.É. reúne Logias que trabajan en todos los grados del Rito, tanto en Francia como en
España, unidas por una misma exigencia de calidad simbólica y por el deseo sincero de contribuir al
progreso individual y colectivo. Constituye un espacio de intercambio y reflexión donde se conjugan
libertad, fraternidad y compromiso humanista.
Dirigimos una invitación fraternal a todas y todos quienes deseen descubrir nuestra propuesta, compartir
nuestros trabajos o simplemente conocer otra manera de vivir la francmasonería: libre, responsable y
abierta al mundo.

Para la Confédération Internationale de Loges Écossaises, el Internacionalismo es
mucho más que una apertura hacia el exterior: es una manera de estar en el mundo, un
reconocimiento concreto de la unidad fundamental de la humanidad más allá de las
fronteras, los idiomas y las culturas.
Procedente de la tradición universal del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, este espíritu
internacional se encarna en el encuentro fraternal entre mujeres y hombres de todos los
orígenes, unidos por el mismo ideal de progreso moral y espiritual. Permite a cada uno
enriquecerse con la mirada del otro y superar los límites de los particularismos para
trabajar juntos por un bien común más amplio.
La C.I.L.E. ve en el internacionalismo una fuerza de paz y de comprensión mutua, un
compromiso constante contra la intolerancia y el repliegue identitario. Al unir los
Talleres de diversos países, hace vivir de manera concreta el principio masónico de
universalidad: el de una fraternidad sin fronteras, fundada en la dignidad, la libertad y la
búsqueda compartida de la Luz.

En el seno de la Confédération Internationale de Loges Écossaises, la diversidad se
considera una riqueza esencial y una condición del progreso humano. Se expresa en la
pluralidad de orígenes, culturas, convicciones y sensibilidades que cada Hermano y
cada Hermana aportan a la Orden.
Esa diversidad alimenta la reflexión colectiva, estimula el diálogo y favorece la
comprensión mutua. Lejos de ser un simple hecho, es un principio vivo que recuerda
que la luz se manifiesta bajo múltiples formas y que la verdadera unidad nunca se basa
en la uniformidad.
En todos los ámbitos —social, cultural, intelectual o espiritual— la C.I.L.E. trabaja para
hacer de esta diversidad un espacio de armonía, respeto y fraternidad. Así, encarna
plenamente el ideal masónico de una humanidad unida en su pluralidad y libre en su
pensamiento.

En el seno de la Confédération Internationale de Loges Écossaises, la Fraternidad
constituye el corazón mismo de la experiencia masónica. Va más allá de las palabras y
de las formas para convertirse en una actitud profunda de respeto, escucha y
benevolencia hacia los demás. La fraternidad no suprime las diferencias: las acoge y las
une en una unidad fundada en la comprensión y la solidaridad.
Entre Hermanos y Hermanas, se manifiesta en el trabajo en Logia, en la ayuda mutua
ante las pruebas y en la alegría compartida por los progresos alcanzados juntos. Pero
también se extiende más allá del Templo, hacia el conjunto de la sociedad, como una
invitación a construir un mundo más justo, más pacífico y más humano.
La C.I.L.E. ve en la fraternidad una fuerza transformadora: eleva las conciencias,
refuerza los lazos y abre el camino hacia una humanidad reconciliada consigo misma.
Es en este espíritu que la Confederación trabaja, para que cada francmasón se convierta
en el testimonio vivo de esa fraternidad universal, activa y luminosa.

En el seno de la Confédération Internationale de Loges Écossaises, la Libertad se
entiende como un valor fundamental y universal. No se limita a la simple ausencia de
restricciones, sino que abarca la capacidad de pensar, elegir y actuar de acuerdo con la
propia conciencia y principios morales.
Para los Hermanos y Hermanas, la libertad se manifiesta en el respeto mutuo y la
autonomía de cada uno dentro de la Logia, reconociendo al mismo tiempo que la
libertad individual siempre conlleva responsabilidad y consideración hacia los demás.
Fomenta la reflexión crítica, el cuestionamiento y el perfeccionamiento personal,
elementos esenciales del camino iniciático.
La C.I.L.E. ve también en la libertad un motor para la acción en el mundo profano: guía
el compromiso social, la búsqueda de justicia y la promoción de los derechos humanos.
Así, la libertad se convierte en un principio vivo, que nutre la fraternidad, el humanismo
y el internacionalismo, permitiendo a cada francmasón contribuir a la luz y al progreso
colectivo.

Para la Confédération Internationale de Loges Écossaises, el compromiso es la
expresión concreta de la fidelidad a los valores masónicos. No se limita a una simple
adhesión intelectual, sino que se traduce en una acción consciente, constante y
responsable en todos los aspectos de la vida.
Comprometerse significa participar activamente en el perfeccionamiento de uno mismo
y en la mejora de la sociedad, de acuerdo con el ideal de humanismo y de justicia que
guía a la Orden. Este compromiso se manifiesta, en primer lugar, dentro de las Logias,

mediante la presencia, el trabajo y el apoyo mutuo entre Hermanos y Hermanas; pero
también se extiende al mundo profano, a través del ejemplo, la palabra y la acción.
Así, la C.I.L.E. concibe el compromiso como una alianza entre la convicción interior y
la responsabilidad exterior: un deber moral libremente aceptado que hace de cada
francmasón un artesano de la Luz y del progreso humano.

Dentro de la Confédération Internationale de Loges Écossaises, el Perfeccionamiento
personal no es un mero concepto abstracto, sino un auténtico camino iniciático. Se trata
de un constante trabajo interior mediante el cual cada masón busca afinar su
pensamiento, purificar sus intenciones y elevar su conciencia.
Los grados del Rito Escocés Antiguo y Aceptado constituyen otras tantas etapas en este
camino de perfección. Cada uno de ellos ofrece símbolos, enseñanzas y experiencias
que conducen al Hermano o a la Hermana a una comprensión más profunda de sí mismo
y del mundo.
Este Perfeccionamiento individual se pone siempre al servicio de un ideal colectivo:
contribuir al perfeccionamiento moral, intelectual y espiritual de la humanidad. Así, la
C.I.L.É. concibe el progreso a través de los grados como un instrumento vivo de
transformación personal y fraterna, fiel al espíritu del Rito y a los valores universales
que transmite.

Que opinan nuestros miembros…

Conoce el motivo por el que los talleres se unieron a la C.I.L.E.

«Trabajar en una logia de la C.I.L.E. me ha permitido recuperar la esencia del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, practicar una auténtica fraternidad sincera, y vivir un internacionalismo real»

Jorge B.

El Trabayu

J’ai été FM durant de nombreuses années. Je ne m’en suis jamais lassé. C’est le seul moyen, pour autant que je sache, qui me permette de continuer à avancer. Seul et en groupe.

Marc C.

Lumiere du Coeur

«Nunca pensé que la Masonería me proporcionaría las herramientas necesarias para conseguir mejorar mi construcción personal. Me ha ayudado a sacar lo mejor que tengo dentro, mediante un simbolismo accesible y un ritual comprensible»

Dolors B.

Llum i verdad

Actualizaciones

Noticias y eventos


Mantente informado de las actividades y conferencias que realizamos desde la Orden o los Talleres.

  • À l’initiative de son premier Vénérable Maître, la Loge n° 3 de la CILÉ, ‘’Lumière du Cœur’’ (Orient de Mulhouse) a pris l’heureuse habitude de fêter ses anniversaires par une Tenue Blanche Ouverte pour laquelle des profanes sont invités à participer. Cette année, le thème en était ‘’La fin de vie, on en parle en…

    Leer mas

  • Durante el mes de diciembre, las diferentes logias de la Confederación Internacional de Logias Escocesas (CILÉ.) han celebrado el Solsticio de Invierno, una ceremonia de profunda significación masónica que simboliza el renacimiento de la luz y la renovación espiritual. Estas celebraciones contaron con la presencia de visitantes de diversas obediencias, entre ellas el Gran Oriente…

    Leer mas

  • El antisemitismo no es una novedad en las sociedades del siglo XXI; es como un virus que parece dormirse, pero que se despierta al menor pretexto, aunque este sea inventado. El caso Dreyfus (de 1894 a 1906), el atentado de la rue Copernic (1980), el de la rue des Rosiers (1982), la fría ejecución en…

    Leer mas

SUSCRÍBETE

BOLETIN DE NOTICIAS


Suscríbete a nuestro boletín de noticias y estarás informado/-a de todo lo que pasa en la Orden